Saltar al contenido
Inicio » Blog » 8 riesgos del sharenting en redes sociales

8 riesgos del sharenting en redes sociales

Tal y como indico en el apartado «Conóceme», no me gusta mostrar fotos de los niños en Internet donde se vean sus caritas completas porque una sobreexposición en redes sociales conlleva algunos riesgos. ¿Los conoces?

¿Qué es el sharenting?

El sharenting es la combinación de las palabras «sharing» (compartir) y «parenting» (crianza o paternidad) y consiste en publicar cualquier tipo de información de los hijos en Redes Sociales (fotografías, vídeos, información personal, etc.) sin considerar los riesgos presentes y futuros a los que los exponemos.

Es posible que los padres no sean conscientes de los riesgos que puede comportar porque creen que la exposición que hacen de esas imágenes quedará limitada al círculo de sus conocidos directos, pero su alcance puede ser mucho más amplio.

En el momento en que publicamos una foto del menor en el que pueda identificarse, comienzan los riesgos.

En España,publicar fotos sin permiso es delito (y sí, tu hijo mayor de 14 años podría denunciarte por haber subido fotos suyas a las redes sociales sin su consentimiento). De hecho, ya existen casos en otros países de hijos que han denunciado a sus padres por haberlos expuesto en estos medios sin su consentimiento. 

Es el caso de una joven austriaca de 18 años que denunció a sus padres por publicar más de 500 imágenes suyas a lo largo de toda su infancia, ya que sus más 700 amigos en Facebook podían ver directamente esas fotografías. 

O, más recientemente, Spencer Elden, el famoso bebé de la portada de Nirvana, ha interpuesto una demanda por considerar abuso sexual su aparición en el famoso disco 30 años después.

Algunos datos

Para conocer el alcance de este problema, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ofrece los datos de diferentes estudios que prueban la importancia de este asunto y ponen de manifiesto la sobreexposición a los que se encuentran sometidos los hijos e hijas en redes sociales.

La Universidad de Michigan reveló hace poco que más del 50% de los padres suben fotografías de sus hijos que podrían resultarles vergonzosas. Otro estudio en el Reino Unido indicaba que los padres habrían publicado en redes sociales un promedio de 13.000 vídeos o fotos de sus hijos antes de que cumpliera los 13 años. Por último, un informe de AVG alerta de que la imagen de 8 de cada 10 bebés está en Internet antes de que estos cumplan 6 meses.

Además, según el estudio «Observatorio sobre el uso de Internet en menores de edad» realizado por la organización Montessori Canela Internacional (OMCI), un 78% de padres y madres de niños entre 3 y 17 años afirma conocer los peligros que hay en Internet, pero reconoce no tener suficiente información para proteger a sus hijos de ellos.

8 riesgos que supone el sharenting para tus hijos

En el mundo digital, toda la información que se difunde se hace accesible a todas las personas de todo el planeta sin que nosotros podamos controlarlo del todo y puede permanecer allí para siempre. 

Este acceso a Internet puede comportar riesgos relacionados con el ciberacoso, la suplantación de identidad o las adicciones, entre otros, a los que están expuestos tanto padres como hijos.

A continuación, te explico con detalle todos los riesgos a los que podemos exponer a nuestros hijos.

1. Suplantación de identidad

suplantacion identidad
Puede producirse cuando otra persona roba nuestra cuenta en una red social y se hace pasar por nosotros. Las peores consecuencias se las llevará nuestra reputación online o la del menor, pudiendo ocasionar problemas con otros amigos de este.

Por ello, debemos estar al tanto y denunciar si encontramos alguna cuenta que está utilizando nuestra imagen.

2. Adicción

adiccion a las redes sociales
Cada vez existen más personas adictas a las redes sociales y los niños y adolescentes son el grupo más vulnerable. Esta adicción que puede causar trastornos en el sueño (que se queden hasta altas horas de la madrugada mirando sus redes sociales), sedentarismo, aislamiento (puesto que la mayoría de sus interacciones sociales se producen a través de las redes sociales) e, incluso, irritabilidad o cambios de conducta.

Deberíamos enseñarles a utilizar las redes sociales de forma adecuada y sin depender de ellas.

3. Pérdida de tiempo

timepoRelacionado con el punto anterior, cada vez se pasa más tiempo en las redes sociales y, muchas veces, se están dejando de lado otras cosas, como estudios, familia o amistades.

Debemos ser conscientes del mundo que existe a nuestro alrededor y no vivir a través de lo que vemos en nuestras redes sociales.

4. Distorsión de la realidad

Normalmente en las redes sociales, solo se muestran buenos momentos que queremos compartir con los demás, pero eso no quiere decir que tengas una vida perfecta, sino que compartes lo que quieres transmitir a los demás.

Además, algunos youtubers o influencers pueden promover mensajes o aptitudes tóxicas, bulos o tener una clara tendencia ideológica, que en algunos públicos pueden calar bastante.

fake newsLas fake news son un problema con el que las redes sociales todavía están lidiando y que no tiene una solución cercana. El riesgo está en que estas noticias falsas, estos bulos, pueden distorsionar la realidad, haciendo creer cosas y hechos que no son verdad sobre determinados temas, colectivos o minorías. Además, nos podemos convertir en «cómplices» de las mismas, cuando las compartimos.

5. Incitación al odio

hatersLas redes sociales proporcionan un escudo que hace que muchas personas digan su opinión, sin tener ni idea de lo que se está hablando o sin tener ningún respeto por las personas que pueda haber detrás de ese perfil. Estos comentarios quedan escritos en una red en la que cualquier persona puede leerlo también.

Es muy importante que no se pierda nunca el respeto por los demás y que todo lo que se diga sea sin faltar el respeto a nadie.

6. Problemas de privacidad

privacidadEn ocasiones, no somos conscientes del todo de la cantidad de información que podemos llegar a compartir en la Red y, especialmente cuando usamos redes sociales donde una publicación, foto o vídeo puede dar la vuelta al mundo. Una vez que algo se publica en Internet, aunque su autor lo borre, difícilmente desaparecerá de la Red.

Por ejemplo, compartir información sobre que estamos de vacaciones, podría dar información de que nuestra casa está abandonada. O subir fotos de lugares que frecuentamos podrían dar pistas sobre nuestra ubicación exacta. Por ello, es importante desactivar la geolocalización.

Para poner un ejemplo de la importancia de la privacidad, en Bruselas, realizaron un experimento en el que cogieron gente al azar para que un mentalista les leyera la mente.  Comienza con aspectos íntimos, pero luego el mentalista pasa a comentar aspectos más privados de cada una de las personas. Finalmente, se descubre que tras una cortina, un grupo de personas está obteniendo esta información de Internet. Puedes ver el vídeo aquí.

Debemos ser conscientes de esta información y de la importancia que tiene la privacidad y el poder controlar la información que transmitimos y a quién se la transmitimos.

7. Cyberbullying

cyberbullyingAl compartir una imagen o vídeo de nuestros hijos o hijas sin su consentimiento, podemos estar contribuyendo sin querer a que sea utilizado contra él en forma de ciberbullying cuando sea mayor.

El ciberbullying es el acoso llevado a las redes sociales, donde los menores pueden recibir mensajes (amenazas, insultos, invención de rumores, etc.),   imágenes retocadas o sin retocar, pero que solo se muestran para reírse de esa persona, o compartir contenido con la intención de dañar la reputación de esa persona.

8. Contacto con desconocidos

persona desconocidaEn las redes sociales, la mayoría solo se fija en la cantidad de seguidores que se tienen, puesto que esto es lo que les indica lo famosos que son. Esto hace que acabemos aceptando cualquier petición de amistad, aunque no conozcamos a la persona y que pueda tener acceso a fotos o vídeos del menor, con todo el peligro que esto entraña.

Además, muchas veces son los propios padres quienes, al compartir una foto de nuestro hijo o hija, lo etiquetamos sin darnos cuenta de que estamos ayudando a que personas desconocidas puedan conocer el perfil el menor e intentar contactar con ellos. Este hecho puede contribuir a que nuestros hijos se vean en una situación complicada como son:

  • Grooming: cuando una persona adulta trata de engañar y manipular a un menor con la intención de que le envíe imágenes o vídeosen los que aparezca con poca ropa o desnudo, o que contengan contenido sexual. Muchas veces, incluso pueden intentar quedar en persona con el menor.
  • Sextorsión: cuando ese adulto pasa al chantaje o la extorsión,amenazando con compartir las imágenes que ha obtenido con los conocidos del menor, para conseguir dinero, más imágenes o un encuentro físico.

Consejos a la hora de publicar fotos de hijos menores de edad

Si aun así deseas publicar fotos de tus hijos en tus redes sociales, para evitar todos los peligros que podemos encontrar, hay que ser cuidadoso y tener en cuenta ciertas cosas que pueden ayudarnos a estar seguros.

1. Configurar adecuadamente la privacidad de tu cuenta

Para proteger a los más jóvenes, debemos saber cómo configurar las opciones de privacidad de la que dispone la red social, para limitar el acceso a nuestro perfil y nuestras publicaciones a desconocidos o público en general o quién puede enviarnos un mensaje o conversación privada.

Además, algo que muy poca gente hace es leer los términos y condiciones de uso de las redes sociales, para saber qué puede y no puede hacerse en ellas, o revisar su política de privacidad, para saber qué datos personales recopilan de nosotros, con qué fines y dónde podemos ejercer nuestros derechos de usuarios respecto a ellos.

Por ejemplo, sería bueno que, para las fotos en las que saliesen nuestros hijos no tuviera acceso nuestros 700 u 800 amigos de Facebook, restringiendo a un grupo más privado ese número de personas (nuestros familiares cercanos o mejores amigos). 

Además es recomendable no etiquetar en las fotos el nombre de nuestros hijos, para que no quede registrado.

2. Utilizar contraseñas fuertes

Si queremos evitar que accedan a nuestra cuenta y publiquen contenido como si fuera nuestro, debemos utilizar contraseñas fuertes que no sean las típicas (fechas significativas, números consecutivos, la palabra “contraseña”, nuestro nombre, etc.).

Esta contraseña debe ser compleja y con caracteres al azar; cuánta más aleatoria sea una contraseña, menos probabilidades habrá de que romperla. Además, procura no compartirla con nadie más o dejarla escrita en algún sitio accesible. 

3. Utilizar el sentido común

Aunque resulta irresistible compartir en redes sociales la dicha de tener un niño en la familia y el día a día de sus transformaciones y travesuras, esta práctica es poco segura, puesto que las fotos pueden ser usadas por terceros con mala intención. Además también vulnera el derecho a la intimidad del menor porque no está en edad de decidir si quiere o no compartir su imagen y su vida privada.

Si aun así queremos subir alguna foto, podemos evitar mostrar su cara o hacernos preguntas como «¿le gustaría a mi hijo cuando sea más mayor que enseñe esta imagen o vídeo?».

4. No compartir información privada

Hay ciertas cosas que es mejor que no se compartan en las redes sociales, puesto que las estás exponiendo a todo el mundo que te siga. Lo mejor es pensar bien qué información queremos compartir y cuál preferimos dejar para nuestra familia o amigos cercanos.

5. No agregar a personas desconocidas

Ya hemos visto que contactar con desconocidos en redes sociales es uno de sus riesgos, por lo que para evitar situaciones peligrosas o de posibles abusos o extorsiones, es mejor ser precavidos y no agregar a personas desconocidas. El número de seguidores no lo es todo. Es mejor no tener un número elevado de “amigos” en redes sociales que añadir a cualquier persona.

6. No publicar fotos íntimas

Una foto que subes o compartes por una red social o Internet, será muy difícil de eliminar completamente de la Red. A eso hay que sumar el riesgo de ser víctimas extorsiones y chantajes cuando compartes una foto íntima y entender que da igual que sea con un amigo o completo desconocido, cualquier pueda usar esa foto con fines maliciosos.

¿Conoces algún peligro más en redes sociales? ¿Practicas estos consejos a la hora de publicar contenido?

¿Quieres estar al día de las novedades?​

Rellena el formulario y podré avisarte de nuevas entradas a través del email.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.